martes, 28 de diciembre de 2010

2010

Un año que comenzó bastante mal, la verdad. 2009 no dejó muy buenas expectativas, y marcaba que 2010 sería bastante malo, como así fue. Al menos los primeros meses.

Los primeros meses del año fueron bastante malos, liosos, problemáticos. No dabanmuchas ganas de hacer nada, y tenía demasiado tiempo libre, que sin embargo me sirvió para pensar y meditar sobre varios asuntos.

A partir de Marzo la cosa pareció mejorar un poco, pero apenas era una vaga ilusión la mejoría, pues dos meses después las cosas estaban iguales, peores si cabe mencionar. Problemas familiares, con personas de alrededor, con viejos amigos,... Todo un desastre que sus secuelas han dejado. Y sin embargo en Junio las cosas estaban cercanas al cambio.

En Julio todo pegó un brusco cambio, por fortuna. Una tarde como cualquier otra, que no pintaba muy allá tampoco, un día de esos nublados y grises de comienzo de verano que hace calor. Una tarde normal, que como de costumbre perdía en hacer el tonto. Y de repente en una tarde normal, pasa algo que no te lo esperas, y que lo cambia todo. Una conversación tras mucho tiempo de silencio hizo que todo cambiara de golpe, aunque los problemas siguieran y persistieran en ser recurrentes, pero todo lo cambio, y para mejor. Solo una persona puede cambiar todo a mejor, y lo hizo.

Los siguientes meses fueron bastante mas llevaderos. Aprové el bachiller finalmente en Septiembre, tras cuatro años. Un mes después mi tío tuvo una ccidente con la furgoneta del gasoil, el cual aunno se ha resuelto, pese a llevar tiempo de juicios y cosas de esas. Y al mes siguiente, uno de los socios renunció a todo. Dicen que eso hacemejor, a saber, porque la cosa sigue igual de jodida. Y al mes siguiente, se me estropeó el coche, en pleno centro de Zamora, el día más concurrido de todos, y para colmo cerca de una rotonda... Y luego la bronca siguiente por parte de mi padre, claro está. Pero al final, tuvo que pedirme disculpas, ya que se estropeó por su culpa.

Y ahora estos días pasados, más soportables que otros años por la ausencia de gran parte de la pandilla. Pero queda el fin de año aun.

En conjunto, si tengo que dar una conclusión final sobre 2010, diré que ha sido un buen año, el mejor de mi vida hasta ahora. Oscuro al principio, pero ya a los 6 días me llevé una sorpresa, y meses después, una sorpresa aun mayor, y mejor. A falta de días para el 31, puedo decir que 2010 me deja sorpresas ya legrías, y que 2011 pinta bastante bien, un buen año.

Feliz año a todos, y que 2011 pinte bien. Que este 2010 os haya sido bueno, o al menos llevadero, y que 2011 mejore.

Y para finalizar, siendo esta la última entrada programada para este año, una canción de Saratoga, que, personalmente, pienso que transmite bastante energía y fuerza, y bastante optimismo.

Mucho por vivir - Saratoga

"No me importa vaticinar,
si esta vez se llenará,
el horizonte no podrá alcanzar.
Hoy me vale sonreír con compañías...

Sé que es cuestión de confiar,
de decir siempre la verdad,
y que el silencio pueda descansar.
Me vale con resucitar en otra vida...

El escenario hoy de nuevo brillará,
son acordes, son recuerdos, este fue tu hogar.
Los aplausos hoy resuenan para ti,
con mis voces con mis sueños llegare hasta el fin...

Como poder explicar esa esencia que me das,
ese encuentro entre el bien y el mal.
Queda mucho por vivir, y un camino por reír,
yo decido cuando acabará.

No me intentes evitar, si en mi camino tu estás,
apártate o déjate llevar.
No me hagas dimitir en esta cima.

La esperanza siempre llega a su lugar,
no se olvidan tus palabras, llévame hasta ti...

Como poder explicar esa esencia que me das,
ese encuentro entre el bien y el mal...
Queda mucho por vivir, y un camino por reír,
yo decido cuando acabará.

La esperanza siempre llega a su lugar,
no se olvidan tus palabras, llévame hasta ti...

Como poder explicar esa esencia que me das,
ese encuentro entre el bien y el mal...
Queda mucho por vivir, y un camino por reír,
yo decido cuando acabará."

jueves, 23 de diciembre de 2010

Navidad

Las mejores fiestas para muchos. Y quizá las vacaciones más largas que hay, unas dos semanas, que no están anda mla tras tres meses de estudio.

Pero a mi no me gustan tanto estas fechas. Hay demasiada hipocresía suelta, demasiadas falsas sonrisas y demasiados peloteos. Te encuentras con gente que no ves el resto del año, y te saludan como si los vieras todos los días. Y lo mejor es que el resto del año te están poniendo a escurrir, y estos días nada de eso ha sucedido. Una especie de reset en la memoria para comenzar a partir del día 1 con lo mismo de siempre.

Y no solo los uqe vienen, sino también los que ves todo el año. Todo el año son quejas y malas caras, y estos días sonrisas y alegría. ¿Que mosca hay en estas fechas que transmita tan grave enfermedad mental? A saber, alguna inventada en algún laboratorio secreto en los Alpes suizos.

Y como suele pasar, si no pones buena cara, todos te preguntan que te pasa. ¿No puedo llevar la misma expresión de cara estos días, o es que hay que comprar otra cara para cuatro días? En fin. Y siempre habrá preguntas incómodas, tipo: ¿Y tu por qué no sales de fiesta? ¿Por qué no comes más? ¿Estás enfadado?

Ante tal bombardeo de preguntas, te dan ganas de mandarlos a paseo y largarte aunque sea a la calle, pero seguirás siendo el malo y el enfadado. A parte fuera hace frío, por eso, de tomar tal opción, es mejor irse a la cama.

También está el champagne, que a mi personalmente no me gusta un carajo, y siempre les digo que es un gasto elq ue lo echen en la copa, y más aun que me pongan copa. "Para brindar, que si no brindas da mala suerte". Pues anda que... Ellos brindan todos los años, y se lo beben, y tengo yo mejor suerte que ellos... El alcohol nunca puede ser bueno, eso está claro, excepto si es para desinfectar las heridas. Y luego te critican si intentas conducir tu porque ellos han bebido... bueno, la multa para ellos, ya son mayorcitos (y supuestamente responsables), ¿no?

Y el tabaco... ¿Por qué esa absurda manía de llenar la sala de humo con tanto puro y tanta mierda? Agh... Dan ganas de llamar a algún número de amenazas biológicas. Y la televisión siempre en los canales que les gustan a los abuelos, que para no variar, están dormidos... Pero toca el mando si tienes narices, funciona mejor que un toque de trompeta en sus oídos.

En fin... Si a alguién le gusta la navidad que me lo diga, y me voy a pasar las navidades a donde sea, porque las de aquí no me gustan. Y hoy ya es 23, así que... A cualquiera que lea esto, feliz navidad, y que lo pase lo mejor posible estas cutre-fechas.

lunes, 20 de diciembre de 2010

Una partida de ajedrez...

En una partida de ajedrez todos comienzan igual, con las mismas piezas. Una a una son movidas por el tablero, en principio con ideas vagas de que hacer con unas y otras, siempre esperando a que el rival sea el que de el primer paso agresivo apra saber hacia donde pretende ir.

Poco a poco la partida va cobrando agresividad, y poco a poco las piezas van cayendo. El objetivo es derrivar al rey contrario, o al menos acorralarlo para provocar su rendición. Pero las piezas que tienes son limitadas, y no se pueden arriesgar a la ligera.

Hay que ser paciente y no dejarse llevar por los impulsos. En ocasiones es difícil ver una pieza vulnerable y no atacarla, más que nada porque esa pieza estará defendida por otra, aunque no la veamos en la inmensidad del tablero. Porque a veces no las vemos, los cuadrados nos hacen torcer la vista en ocasiones, y no prestamos atención a las cosas importantes.

De este modo, en ocasiones dejamos pasar oportunidades grandes que podrían habernos dado grandes recompensas o beneficios, pero que a la par podrían haber socavado nuestra integridad, o nuestra voluntad. No es demasiado bueno lanzarse de cabeza sinsaber todas las consecuencias, aunque a veces sea necesario y no pueda evitarse.

Pero a pesar de todo, en una partida de ajedrez siempre hay un momento decisivo, el momento en el que una de las dos partes lanza una taque relámpago, por llamarlo de alguna manera, que va directo al origen de las tropas enemigas. En estos casos hay que tener paciencia, ser muy paciente, medir las distancias y medir también las palabras y las acciones. Hay que tener mucha templanza para sobrepasar los impulsos de derrivar las piezas que se avecinan hacia ti, y más aun para no repeler ese ataque, y dejar que entre tranquilamente en tu territorio.

Y si todo va bien, y has jugado bien la partida, las piezas enemigas se caerán por peso propio al quedar encerradas entre otras tantas piezas que no vio en un momento de arrogancia y demencia, quedandose el rey enemigo desprotegido, y derribado por sus propias palabras.

jueves, 2 de diciembre de 2010

La Rabia...

A veces me siento enfadado. En ocasiones siento rabia hacia alguien, o hacia algo. En ocasiones si tubviera delante al objeto de mi rabia, no quedaría nada que me la provocara. Y en esas ocasiones me doy miedo.

La rabia se origina por algunos motivos concretos, pocos en mi, pero cuando tocan esos motivos... Que tiemblen... Puedo contar la veces que he estado así por los agujeros que hay enmi pared, uno por cada ocasión. La bendita pared que ha salvado ya muchas cabezas.

El motivo que más me fastidia es que a alguien a quien aprecio o a quien quiero le causen problemas, o simplemente le provoquen malestar, sea con lo que sea. Que se pertuve a la gente que aprecio y quiero, que les causen malestar en definitiva.

En estos casos me doy miedo, porque no se si teniendo delante al objeto del enfado podría controlarme, a menos que alguna pared estuviera cercana. Me fastidia, me irrita, me provoca, me come por dentro esta rabia que surge de estas ocasiones. Me come hasta tal punto que no se cual es el último punto. Y ahora mismo siento rabia, o enfado, llamarlo como queráis.

El último agujero que hay en la pared es el más profundo, porque han dañado a la persona que más quiero.