Me duelen las manos, las rodillas, los pies... La cabeza me da golpes, y en ocasiones siento que todo a mi alrededor tiembla, se tambalea, queriendo desplomarse, pero soy yo el que esta a punto de desplomarse. ¡Cuanto tiempo! Había olvidado lo que sucedía al no descansar lo suficiente. Poco a poco pierdes fuerzas hasta que caes como el plomo. Aunque la ventaja que tenemos, es ser de carne, y no de plomo. A parte tampoco tengo sueño, pero seguro que en esta condición, en cuanto me tumbe no me entero de más.
Uf, ni sueño ni hambre, parece mentira como los pensamientos pueden distraerte hasta tal punto. Nada nuevo que no conociera. Comes sin hambre, y duermes sin sueño. Llamemoslo... supervivencia básica.
Veamos... vaya embrollo mental. Lo primero es conocer la raíd del problema... Y yo que se, no la conozco por completo, las decisiones no son lo mío, solo a veces veo las cosas claras, el resto del tiempo doy golpes al aire para guiarme, pero eso ahora no funciona. Identificada la raíd, seguir hacia el desarrollo de la cuestión. Interesante... La orientación seme da bien... Aunque no sin referencias... ¿Hay alguna? Mm... Más bien pocas. No me quejaré, tiraré con ellas... Después hay que desliar el nudo, y esclarecer las respuestas. Se me dan bastante mal los acertijos...
En ese caso, eliminemos opciones que no se quieren... ¡Vaya! Así nos quedaríamos con una o dos, y no precisamente las mejores, no se. No puedo descartar nada, aunque no todo me convence. Miro lo rentable, lo temporal, lo costoso y lo eficaz que serían todas y cada una. Bueno...Poco costosas en proceso, poco rentables. Lógico. Y viceversa. Pero en la viceversa hay bastantes más enemigos en el camino. Y temo que insuperables para mi.
¡Ah! ¡Qué ganas de desatar líos y algo de tensión contra la pared! Pero una promesa es una promesa... La pared se queda donde está... Ahora haré varias notas mentales, sobre no apretar los dientes ni los dedos, que siempre me olvido. Suerte que ni soy Drácula ni tengo uñas afiladas.
Tampoco puedo llegaramuchos desenlaces, pues el nudo no está resuelto del todo, no obtengo muchas respuestas que digamos. Lo que encierto modo lo hace entretenido. Más que nada por ese gusto de aventura hacia lo desconocido. Pero, quieto, que he dicho que se acabaron los golpes al aire en esto. Leches, no me extraña que no saque conclusiones, si siempre acabo rompiendo mis propias normas.
Aun hay un tiempo para conocer completamente la raíd, el nudo, y los posibles desenlaces... Pero no me gustan los límites, y menos las contra relojes, me agobían demasiado... Y sime agobio no llego a nada. Aunque la pregunta es: ¿realmente quiero llegar a algo en esta cuestión? Obviamente la respuesta es si, menuda pregunta más idiota me hago.
Sea como sea, tengo que llegar a un desenlace. Y sea como sea, no puedo seguir así. Aunque siempre que me propongo esto últimoa cabo como al principio, durmiendo apenas dos horas, y comiendo apenas un par de veces al día. Aunque uñtimamente debo reconocer que duermo bastante más y mejor que hace algún tiempo. No pensaba que con apenas tres días me sintiera ya así, cuando, por ejemplo, hace un año, esta sensación se producía a los diez o quince días.
Bueno... Y yo creo que casi las cinco va siendo buena hora para irse a dormir... Se aceptan apuestas sobre la hora a la que me despertaré. Y por apostar... Apostemos por la posible solución a esto. Y vaya un chiste malo el título de la entrada...
¿Buscando soluciones? En un laberinto en tal caso, porque vamos...
domingo, 30 de enero de 2011
viernes, 28 de enero de 2011
¿Qué hacer?
Cuando lo que deseas hacer contradice a lo que debes hacer, y lo que debes hacer contradice a lo que deseas hacer... Cuando tienes que escoger entre lo que deseas hacer y lo que debes hacer...
¿Qué escoger?
¿Qué escoger?
miércoles, 19 de enero de 2011
Vaya noche...
Pescado para cenar, me clavo seis espinas, dos en la garganta. Se me ocurre comer ensalada, y pillo dos hierbajos, malditas ensaladas de bolsa y la madre que las trajo. Me levanto de la mesa, y se engancha una goma de las malditas y zarapastrosas zapatillas en el rodete, pegándome el piñazo de turno. Coloco el pan en su bolsa, se suelta la alcayata, y me da en el pie. ¿Algo más? De momento no, y que no apse anda... Aunque sospecho de ese maldito interruptor flojo de la lámpara ¬¬
Al final va a ser verdad que la luna llena afecta seriamente... Haciéndome pensar de más, y convirtiéndome en un torpe ¬¬
Al final va a ser verdad que la luna llena afecta seriamente... Haciéndome pensar de más, y convirtiéndome en un torpe ¬¬
Estoy raro
¿Y cuándo no lo estoy? Menudo título más cutre.
Yo que se, hay veces que me pongo a pensar sobre cosas que no acabo de comprender, o que no se. A veces me da miedo preguntar, el hablar no es lo mío y no quiero liarla, pero al rato me siento mal por no haber preguntado, y sigo con el mismo embrollo.
Es como cuando se forma unnudo en la garganta, que te aprieta. Intento pensar en otra cosa, hablar de otros temas, pero no despejo lo principal. En otras ocasiones me río, o me tomo a broma ela sunto, para quitarle algo de tensión. No se si esto agrada a los demás, no creo. Tampoco es que uite tensión alguna, al final es más pesado que antes, y peor, puedes haberla liado. Pero no se porque no pregunto, si al fin y al cabo me sentiré mejor de preguntar, y tampoco se para que intento aliviar peso o tensión, si acaba peor.
¿Y por qué a veces me callo y no pregunto? Bah, y yo que se, llevo haciendo eso tanto tiempo que supongo que ya estoy acostumbrado. De todas formas, lo mío siempre ha sido más el observar que el hablar. Pero hay veces que quisiera decir ciertas cosas, o saber algunas otras. Pero no siempre quiero preguntar, a parte de que no estoy muy acostumbrado a ello, siento que incomoda a la gente el preguntar y preguntar, y siento como si les obligara a contármelo. Por eso suelo dejar que me cuenten las cosas por ellos mismos, aunque solo una persona lo haga.
Pero de todas fromas, estoy raro, más que otras veces. Llevo varios días pensando sobre todo y nada, buscando remedios, soluciones,... Y me parece que lo poco que digo cuando estoy así, lo digo mal. Soy un torpe hablando y escrbiendo. No se expresarme, a veces no se entender a la gente, ni la gente sabe entenderme a mi. En esos momentos me deprimo.
Si ni siquiera ahora soy capaz de entenderme a mi mismo, como espero que otros me entiendan. Los minutos son eternos, y las horas interminables. Miras el reloj una y otra vez, y la misma hora sigue en el reloj desde hace tres días... Que en realidad eran tres segundos eternos.
Quizá es porque quiero entender tantas cosas que dejo de entender las pocas que tenía asimiladas, y por eso me lío tanto. Aunque no se si alguna vez entiendo algo... Soy un desastre, menuda mierda de entrada estoy escribiendo. No tiene objetivo claro, no tiene razón clara, no tiene un desarrollo claro,...
Solo tengo algunas cosas claras, unos pocos puntos estables, una persona imprescindible. Lo demás lo tengo todo liado, envuelto, enmarañado. Me dan ganas de cogerlo todo y enviarlo a freir pelusas en un charco, quitarme los problemas y las dudas de encima y seguir bien. Ni yo solo me entiendo... Como espero que los demás me entiendan...
Pero si lo escribo, me siento mejor.
Yo que se, hay veces que me pongo a pensar sobre cosas que no acabo de comprender, o que no se. A veces me da miedo preguntar, el hablar no es lo mío y no quiero liarla, pero al rato me siento mal por no haber preguntado, y sigo con el mismo embrollo.
Es como cuando se forma unnudo en la garganta, que te aprieta. Intento pensar en otra cosa, hablar de otros temas, pero no despejo lo principal. En otras ocasiones me río, o me tomo a broma ela sunto, para quitarle algo de tensión. No se si esto agrada a los demás, no creo. Tampoco es que uite tensión alguna, al final es más pesado que antes, y peor, puedes haberla liado. Pero no se porque no pregunto, si al fin y al cabo me sentiré mejor de preguntar, y tampoco se para que intento aliviar peso o tensión, si acaba peor.
¿Y por qué a veces me callo y no pregunto? Bah, y yo que se, llevo haciendo eso tanto tiempo que supongo que ya estoy acostumbrado. De todas formas, lo mío siempre ha sido más el observar que el hablar. Pero hay veces que quisiera decir ciertas cosas, o saber algunas otras. Pero no siempre quiero preguntar, a parte de que no estoy muy acostumbrado a ello, siento que incomoda a la gente el preguntar y preguntar, y siento como si les obligara a contármelo. Por eso suelo dejar que me cuenten las cosas por ellos mismos, aunque solo una persona lo haga.
Pero de todas fromas, estoy raro, más que otras veces. Llevo varios días pensando sobre todo y nada, buscando remedios, soluciones,... Y me parece que lo poco que digo cuando estoy así, lo digo mal. Soy un torpe hablando y escrbiendo. No se expresarme, a veces no se entender a la gente, ni la gente sabe entenderme a mi. En esos momentos me deprimo.
Si ni siquiera ahora soy capaz de entenderme a mi mismo, como espero que otros me entiendan. Los minutos son eternos, y las horas interminables. Miras el reloj una y otra vez, y la misma hora sigue en el reloj desde hace tres días... Que en realidad eran tres segundos eternos.
Quizá es porque quiero entender tantas cosas que dejo de entender las pocas que tenía asimiladas, y por eso me lío tanto. Aunque no se si alguna vez entiendo algo... Soy un desastre, menuda mierda de entrada estoy escribiendo. No tiene objetivo claro, no tiene razón clara, no tiene un desarrollo claro,...
Solo tengo algunas cosas claras, unos pocos puntos estables, una persona imprescindible. Lo demás lo tengo todo liado, envuelto, enmarañado. Me dan ganas de cogerlo todo y enviarlo a freir pelusas en un charco, quitarme los problemas y las dudas de encima y seguir bien. Ni yo solo me entiendo... Como espero que los demás me entiendan...
Pero si lo escribo, me siento mejor.
jueves, 13 de enero de 2011
Ni tú, ni yo, ni nadie, golpea más fuerte que la vida
"Voy a decirte algo que tú ya sabes, el mundo no es todo alegría y color. El mundo es un lugar terrible, y por muy duro que seas, es capaz de arrodillarte a golpes y tenerte sometido permanentemente si no se lo impides. Ni tú, ni yo, ni nadie, golpea más fuerte que la vida, pero no importa lo fuerte que golpeas, sino lo fuerte que pueden golpearte. Y lo aguantas mientras avanzas. Hay que soportar sin dejar de avanzar, así es como se gana. Si tú sabes lo que vales ve y consigue lo que mereces, pero tendrás que soportar los golpes. Y no puedes estar diciendo que no estas donde querías llegar por culpa de él, de ella ni de nadie, eso lo hacen los cobardes y tú no lo eres. ¡Tú eres capaz de todo!"
Sylvester Stallone en "Rocky Balboa".
Sylvester Stallone en "Rocky Balboa".
Pensando en alto por un rato...
A veces pensando llego a conclusiones. Raro, pero en contadas ocasiones sucede. Demasiado tiempo libre, y poco sueño. Una mezcla explosiva para darle a la cabeza.
Ciertas palabras en ciertos momentos aclaran cosas, y en otros las empeoran. Pero no dejan de ser palabras. Es raro el poder que pueden llegar a tener solo unos sonidos. Quizá demasiado, por eso algunos dicen que las palabras son el mejor arma. Pero no vamos a ponernos bélicos ni dramáticos.
Puede ser que haya tirado el tiempo bastantes veces. No lo niego. Es más, yo mismo lo admito en muchas ocasiones. Lo que sucede que a veces, en ciertos momentos, se me van las ganas de hacer algo o de seguir en algo, y simplemente lo dejo que siga su curso solo, sin intervenir. Quizá esto sea malo, no lo se. Pero hasta ahora, no puedo decir que me haya ido mal del todo. ¿Podría haber hecho más en muchas ocasiones? Si, para que negarlo. Podría haber hecho mucho más, ser mejor, y llegar más lejos que el resto. ¿Pero para qué? A saber. De todas formas, nunca quise ser el mejor,ni destacar de entre el mogollón, nunca me gustó ser el centro de atención. Y en ciertos momentos, fue imposible evitarlo. Y sus consecuencias fueron... Consecuencias.
Quizá le doy muchas vueltas a las cosas, es verdad. Algunas veces me he definido como un come cocos de mi mismo. Y muchos asuntos me han dicho ya que los olvide, o que no merece la pena seguirles dando vuelta, que no importan, que son pasados. Pero soy así, no tengo remedio... Y a veces no quiero tenerlo. Apenas soy capaz de dormir un par de horas seguidas, y menos veces me voy a la cama con sueño. Varias veces me quedo tumbado por la mañana más tiempo, simplemente porque no tengo nada que hacer, y para no estorvar en la medida de lo posible. Si, apenas duermo, aunque crean que trasnocho demasiado, y por eso estoy hasta el medio día en la cama.
Hay noches que ni siquiera deshago la cama, simplemente me tapo con el edredón nórdico. No merece la pena deshacerla. A veces me canso y melevanto, camino a oscuras, lo que varias veces me costó un tropezón con su caída. Otras veces me siento en el suelo, o jugueteo con cualquier cacharo que encuentre. Hasta que los pies se me quedan fríos.
Me encanta andar descalzo, la verdad. Sentir el frío del suelo es agradable. Este es el lujo que mepermito cuando todos duermen, salir al servicio descalzo y a oscuras, y volver. Una tontería, pero bueno, cada uno con lo suyo.
Hay días que cuando me siento, ya sea en el suelo o en la cama, pienso sobre mi. Lo que he hecho, lo que hago, lo que haré. Y cuando los pies se me quedan fríos, siento un vacío por dentro, más frío que el suelo, y más acogedor que las sábanas.
De todo lo que hecho hasta ahora, no puedo estar muy orgulloso. De lo que hago ahora, puedo estar contento, al menos intento hacerlo todo mejor, intento ser mejor. Y de lo que haré... A saber, no soy adivino, ni pretendo serlo. Si supieramos lo que nos va a pasar el día de mañana... ¿De qué vivirían esos timadores llamados videntes?
Bueno, dejaré las bromas a parte para otro momento. Cuando pienso en lo que he hecho hasta ahora, que es más bien poco, y aun menos lo que está bien, no puedo sentirme orgulloso. No me quedanamigos de la infancia practicamente, me cae bien. Pocas personas guardan buenos recuerdos de mi, y no me extraña. Empjar a alguien porque no te cae bien, no es un uen comienzo de instituto, y peor continuación el no mejorar eso.Y en cinco años un solo parte y una sola expulsión de clase, junto a dos castigos durante el recreo. Reconozco que era bueno, bastante bueno en lo mío. Aunque como he dicho, no es para sentirse orgulloso de ello. Hoy en día apenas cuatro personas pondrían la mano en el fuego por mí, y de todas ellas, nadie me conoce en persona. "Esperanzador, ¿verdad?", como solía decir Oscar cuando estaba a punto de caernos la bronca, y en el último instante nos librabamos. Que le vaya bien, se fuera donde se fuera.
De lo que hago... ¿Qué decir? Si nohago nada. ¿Comer y dormir? Si, puede resumirse así para ser breve. Comer, y dormir.
¿Y de lo que voy a hacer? Bueno, a saber. Algún plan hay, algunas ideas. ¿Perfectas? Posiblemente no, ¿pero quién pidió ideas perfectas? Nadie que yo recuerde. Aunque hay que reconocer que quizá hacen aguas por ciertos puntos poco reforzados. Siendo observadores y meticulosos, en pocos. Pero no dejan de ser pequeños fallos de planteamiento, que supongo que se pueden resolver. Aunque no se por qué a ciertas personas les molesta el que cambie de plan de futuro, ¿que más les da? Es mivida, y creo que puedo hacer con ella lo que yo quiera. Y si no es así... Que me lo demuestren con pruebas razonables y físicas, pues soy propenso a desconfiar de las palabras y de las teorías del "porque lo digo yo".
Bah... ¿Para qué pienso todo esto a las cuatro de la madrugada? "Y a mi que me cuentas maldito cerebro". La respuesta de mi teclado al ver que ya son y media. No, no tengo sueño, y no es raro. Ahora cuando decida un buen final para esto, apagaré este cacharro, retiraré los estorbos de la cama, y me tumbaré.
¿Por qué la gente tienda a opinar sobre las demás sin conocer sus propios defectos? Me parece que aunque conozcas tus propios defectos, no debes opinar mal de nadie, nibien. Las palabras, como dije, también son un arma, y como todas las armas, se pueden volver contra ti. Hay que medir bien las palabras en cada ocasión, y decirlas con cuidado, pues son una espada de doble filo que puede cortarte. Y algunos no lo aprenden ni a la de tres. Pero yo no soy maestro, no voy a dar lecciones. Ya hice durante mucho tiempo de licenciado, por llamarlo de alguna manera, y no acabó bien. Pero pudo acabar peor, asi que no me quejaré.
Quizá hoy también se me queden los pies fríos, y me invada ese vacío confortable. Pero es ahora, acabando esto, cuando me doy cuenta de que aunque en ciertas ocasiones las palabras de los demás puedan dañar, solo importa lo que uno sabe sobre si mismo, al fin y al cabo nadie va a conocerte mejor que tu mismo. Los demás están demasiado ocupados en pensar que pensaremos sobre ellos, como para pensar en nosotros.
Quizá todo lo que he hecho y lo que hago no haya sido ni sea bueno, pero estoy aquí por todo lo que hago y he hecho, y mucha veces es por eso que no duermo, por pensar en lo que hago y en lo que hecho. Pero aunque aveces me quiten el sueño los viejos recuerdos, yo soy yo. Se quien soy, se lo que quiero. Si todo fue lo correcto o no, al menos lo hice a gusto, y a conciencia, siendo bastante feliz en ocasiones. Y se que pocos podrán permitirse el lujo de criticarme por ello, y que menos aun podrán llegar a herirme.
Mi nombre es Iván, aunque a pocos le importe, y ya no pienso dejar que intenten fastidiarme por cuatro tonterías, o porque tengan un día aburrido. Se lo que hice, conozco mis culpas. Se lo que hago, y conozco mis defectos. Yo decido lo que haré, y sus opiniones me dan igual.
No busco ser perfecto, solo ser mejor, sin dejar de ser yo.
Ciertas palabras en ciertos momentos aclaran cosas, y en otros las empeoran. Pero no dejan de ser palabras. Es raro el poder que pueden llegar a tener solo unos sonidos. Quizá demasiado, por eso algunos dicen que las palabras son el mejor arma. Pero no vamos a ponernos bélicos ni dramáticos.
Puede ser que haya tirado el tiempo bastantes veces. No lo niego. Es más, yo mismo lo admito en muchas ocasiones. Lo que sucede que a veces, en ciertos momentos, se me van las ganas de hacer algo o de seguir en algo, y simplemente lo dejo que siga su curso solo, sin intervenir. Quizá esto sea malo, no lo se. Pero hasta ahora, no puedo decir que me haya ido mal del todo. ¿Podría haber hecho más en muchas ocasiones? Si, para que negarlo. Podría haber hecho mucho más, ser mejor, y llegar más lejos que el resto. ¿Pero para qué? A saber. De todas formas, nunca quise ser el mejor,ni destacar de entre el mogollón, nunca me gustó ser el centro de atención. Y en ciertos momentos, fue imposible evitarlo. Y sus consecuencias fueron... Consecuencias.
Quizá le doy muchas vueltas a las cosas, es verdad. Algunas veces me he definido como un come cocos de mi mismo. Y muchos asuntos me han dicho ya que los olvide, o que no merece la pena seguirles dando vuelta, que no importan, que son pasados. Pero soy así, no tengo remedio... Y a veces no quiero tenerlo. Apenas soy capaz de dormir un par de horas seguidas, y menos veces me voy a la cama con sueño. Varias veces me quedo tumbado por la mañana más tiempo, simplemente porque no tengo nada que hacer, y para no estorvar en la medida de lo posible. Si, apenas duermo, aunque crean que trasnocho demasiado, y por eso estoy hasta el medio día en la cama.
Hay noches que ni siquiera deshago la cama, simplemente me tapo con el edredón nórdico. No merece la pena deshacerla. A veces me canso y melevanto, camino a oscuras, lo que varias veces me costó un tropezón con su caída. Otras veces me siento en el suelo, o jugueteo con cualquier cacharo que encuentre. Hasta que los pies se me quedan fríos.
Me encanta andar descalzo, la verdad. Sentir el frío del suelo es agradable. Este es el lujo que mepermito cuando todos duermen, salir al servicio descalzo y a oscuras, y volver. Una tontería, pero bueno, cada uno con lo suyo.
Hay días que cuando me siento, ya sea en el suelo o en la cama, pienso sobre mi. Lo que he hecho, lo que hago, lo que haré. Y cuando los pies se me quedan fríos, siento un vacío por dentro, más frío que el suelo, y más acogedor que las sábanas.
De todo lo que hecho hasta ahora, no puedo estar muy orgulloso. De lo que hago ahora, puedo estar contento, al menos intento hacerlo todo mejor, intento ser mejor. Y de lo que haré... A saber, no soy adivino, ni pretendo serlo. Si supieramos lo que nos va a pasar el día de mañana... ¿De qué vivirían esos timadores llamados videntes?
Bueno, dejaré las bromas a parte para otro momento. Cuando pienso en lo que he hecho hasta ahora, que es más bien poco, y aun menos lo que está bien, no puedo sentirme orgulloso. No me quedanamigos de la infancia practicamente, me cae bien. Pocas personas guardan buenos recuerdos de mi, y no me extraña. Empjar a alguien porque no te cae bien, no es un uen comienzo de instituto, y peor continuación el no mejorar eso.Y en cinco años un solo parte y una sola expulsión de clase, junto a dos castigos durante el recreo. Reconozco que era bueno, bastante bueno en lo mío. Aunque como he dicho, no es para sentirse orgulloso de ello. Hoy en día apenas cuatro personas pondrían la mano en el fuego por mí, y de todas ellas, nadie me conoce en persona. "Esperanzador, ¿verdad?", como solía decir Oscar cuando estaba a punto de caernos la bronca, y en el último instante nos librabamos. Que le vaya bien, se fuera donde se fuera.
De lo que hago... ¿Qué decir? Si nohago nada. ¿Comer y dormir? Si, puede resumirse así para ser breve. Comer, y dormir.
¿Y de lo que voy a hacer? Bueno, a saber. Algún plan hay, algunas ideas. ¿Perfectas? Posiblemente no, ¿pero quién pidió ideas perfectas? Nadie que yo recuerde. Aunque hay que reconocer que quizá hacen aguas por ciertos puntos poco reforzados. Siendo observadores y meticulosos, en pocos. Pero no dejan de ser pequeños fallos de planteamiento, que supongo que se pueden resolver. Aunque no se por qué a ciertas personas les molesta el que cambie de plan de futuro, ¿que más les da? Es mivida, y creo que puedo hacer con ella lo que yo quiera. Y si no es así... Que me lo demuestren con pruebas razonables y físicas, pues soy propenso a desconfiar de las palabras y de las teorías del "porque lo digo yo".
Bah... ¿Para qué pienso todo esto a las cuatro de la madrugada? "Y a mi que me cuentas maldito cerebro". La respuesta de mi teclado al ver que ya son y media. No, no tengo sueño, y no es raro. Ahora cuando decida un buen final para esto, apagaré este cacharro, retiraré los estorbos de la cama, y me tumbaré.
¿Por qué la gente tienda a opinar sobre las demás sin conocer sus propios defectos? Me parece que aunque conozcas tus propios defectos, no debes opinar mal de nadie, nibien. Las palabras, como dije, también son un arma, y como todas las armas, se pueden volver contra ti. Hay que medir bien las palabras en cada ocasión, y decirlas con cuidado, pues son una espada de doble filo que puede cortarte. Y algunos no lo aprenden ni a la de tres. Pero yo no soy maestro, no voy a dar lecciones. Ya hice durante mucho tiempo de licenciado, por llamarlo de alguna manera, y no acabó bien. Pero pudo acabar peor, asi que no me quejaré.
Quizá hoy también se me queden los pies fríos, y me invada ese vacío confortable. Pero es ahora, acabando esto, cuando me doy cuenta de que aunque en ciertas ocasiones las palabras de los demás puedan dañar, solo importa lo que uno sabe sobre si mismo, al fin y al cabo nadie va a conocerte mejor que tu mismo. Los demás están demasiado ocupados en pensar que pensaremos sobre ellos, como para pensar en nosotros.
Quizá todo lo que he hecho y lo que hago no haya sido ni sea bueno, pero estoy aquí por todo lo que hago y he hecho, y mucha veces es por eso que no duermo, por pensar en lo que hago y en lo que hecho. Pero aunque aveces me quiten el sueño los viejos recuerdos, yo soy yo. Se quien soy, se lo que quiero. Si todo fue lo correcto o no, al menos lo hice a gusto, y a conciencia, siendo bastante feliz en ocasiones. Y se que pocos podrán permitirse el lujo de criticarme por ello, y que menos aun podrán llegar a herirme.
Mi nombre es Iván, aunque a pocos le importe, y ya no pienso dejar que intenten fastidiarme por cuatro tonterías, o porque tengan un día aburrido. Se lo que hice, conozco mis culpas. Se lo que hago, y conozco mis defectos. Yo decido lo que haré, y sus opiniones me dan igual.
No busco ser perfecto, solo ser mejor, sin dejar de ser yo.
martes, 11 de enero de 2011
Oración
Héroes del Silencio - Oración
"Pierdo el tiempo pensando en lo esencial
que a veces dejo pasar...
Cuántos instantes he ignorado ya
capaces de haberme cambiado.
Y no hay oración,
capaz de decidir por mí.
¡Oh, señor!, no queda otra opción,
¡y jamás me vuelvo a arrepentir!
Siempre hay una disyuntiva
ante la cual siempre hay que elegir.
No queda otra alternativa,
y rápidamente hay que decidir.
Y no hay oración,
capaz de decidir por mí.
¡Oh, señor!, no queda otra opción,
¡y jamás me vuelvo a arrepentir!
No hay oración,
capaz de decidir por mí.
¡Oh, señor!, no queda otra opción,
¡y jamás me vuelvo a arrepentir!
No hay oración,
capaz de decidir por mí.
¡Oh, señor!, no queda otra opción,
¡y jamás me vuelvo a arrepentir!
¡No, no, no!
¡No, no, no!
¡No!"
"Pierdo el tiempo pensando en lo esencial
que a veces dejo pasar...
Cuántos instantes he ignorado ya
capaces de haberme cambiado.
Y no hay oración,
capaz de decidir por mí.
¡Oh, señor!, no queda otra opción,
¡y jamás me vuelvo a arrepentir!
Siempre hay una disyuntiva
ante la cual siempre hay que elegir.
No queda otra alternativa,
y rápidamente hay que decidir.
Y no hay oración,
capaz de decidir por mí.
¡Oh, señor!, no queda otra opción,
¡y jamás me vuelvo a arrepentir!
No hay oración,
capaz de decidir por mí.
¡Oh, señor!, no queda otra opción,
¡y jamás me vuelvo a arrepentir!
No hay oración,
capaz de decidir por mí.
¡Oh, señor!, no queda otra opción,
¡y jamás me vuelvo a arrepentir!
¡No, no, no!
¡No, no, no!
¡No!"
Suscribirse a:
Entradas (Atom)