lunes, 25 de junio de 2012

Palos de ciego de alguien no tan ciego.


Llevo tiempo dando palos de ciego. No se de donde partir. No se a donde ir. No se que hacer ni que decir. No se quien soy ahora, si es que soy alguien. Pero aunque de palos de ciego sin rumbo, no quiere decir que tengan que guiarme u obligarme a ir por un camino u otro.

Todo lo que he ido haciendo hasta ahora se ha ido a la mierda. Así sin más. Todo a la mierda directamente tras empezar. Es lo malo de comenzar algo sin ánimos, que al final acaba fracasando.

Digamos que  Geografía e Historia, a parte de no ser lo mío, tampoco me convenció realmente. Demasiado técnico para mi. Me gusta la historia, o eso creía, pero no hasta tal punto de tener que aprender las cosas hasta el punto de saber si tenía 21 dedos o 19 alguien en concreto, o si en lugar de poseer 20 hectáreas poseía 19. En fin. Lo malo de meterse de cabeza en algo sin saber, siempre acabas quemado.

"Algo hay que hacer". Eso me dicen cuando me preguntan que voy a hacer y yo respondo que no lo se. Si no lo se, no lo se, y de nada sirve que me bombardeen a preguntas inútiles como qué es lo que me gusta o cuales son mis preferencias. Si llevaba 21 años sin saber que hacer, menos voy a descubrirlo en uno.

"Ya te vale, dejar pasar lo de la marina". Claro. Ya me vale, soy tan irresponsable. Mira que no presentarme a las pruebas para ello, que irresponsable soy. Pero de lo que no se dan cuenta cuando hablan, es que mientras se mandaban las solicitudes yo estaba en el entierro de mi padre, y cuando se realizaron las pruebas, yo estaba entre papelajos y más papelajos de notarios, abogados, y los putos bancos y la madre que los parió con los seguros de mi padre. Y tampoco se dan cuenta y no entienden, que si ya paso de la edad que piden, no van a hacer una excepción por mi. Soy tan irresponsable... Gilipollas.

Estoy hasta las narices. Estoy harto de la gente, de sus lloriqueos, de sus quejas, de sus exigencias, y de sus órdenes. Si nunca os hice caso, menos os voy a hacer ahora, y mucho menos a alguien que nunca se preocupo por mi y que ahora viene haciendo un papelón dramático de padre por obligación. Y por ahí yo no paso. Mi padre está muerto, y no necesito que nadie ocupe su lugar, y menos un mamarracho del tres al cuarto. Haré lo que me salga de las narices, no lo que él me diga que haga.

Y eso que yo siempre he tenido mucha paciencia para todo. Pero se acabó. Ya no aguanto ni una más, y si no gustan las respuestas, a joderse y aguantarse, que yo también he aguantado ya demasiado. Ya estoy cansado de tanta tontería reunida, tanta actitud desquiciada y tanto pensamiento conspirativo. Yo también estoy fastidiado por todo, y que no lo demuestre no quiere decir que no me afecte. La diferencia es que yo he tenido los cojones de aguantarlo sin quejas, y no solo una vez, sino dos, porque la muerte de Tere fue el golpe más grande que me han podido arrear jamás. Débiles mamarrachos.

Antes de venirme con exigencias, críticas y acusaciones, miradme, mirad todo lo que cargo a la espalda, y si pensáis que podréis sobrellevar todas estas cargas sin sentiros derrumbados y derrotados algún día, cargarla a vuestras espaldas, si es que soportáis ese inmenso dolor en lo más dentro de ti. Porque eso es lo que más duele, esos navajazos traperos de la vida, que siempre dan donde más duelen, y que nunca llegan a cicatrizar. Si podéis sobrellevar ese gran dolor... ese inmenso e indescriptible dolor sin una queja, sin una palabra al respecto, sin una lágrima, sin flaquear,.. Si podéis aguantar, habladme. Si vais a quejaros como colegiales de 3 años porque no quieren ir al colegio, cerrad la puta boca, que así no os entrarán moscas y no tendré que soportar vuestro aliento.

No se quien soy. No se que hacer. No se que hacer con el resto de mi vida. No se que he hecho en todo este tiempo de vida. No se nada. Y si yo no lo se, nadie lo sabe.

Ya estoy harto de todo... de las opiniones, de los días, de las noches, de las horas. Ya estoy harto de la vida.