jueves, 13 de enero de 2011

Pensando en alto por un rato...

A veces pensando llego a conclusiones. Raro, pero en contadas ocasiones sucede. Demasiado tiempo libre, y poco sueño. Una mezcla explosiva para darle a la cabeza.

Ciertas palabras en ciertos momentos aclaran cosas, y en otros las empeoran. Pero no dejan de ser palabras. Es raro el poder que pueden llegar a tener solo unos sonidos. Quizá demasiado, por eso algunos dicen que las palabras son el mejor arma. Pero no vamos a ponernos bélicos ni dramáticos.

Puede ser que haya tirado el tiempo bastantes veces. No lo niego. Es más, yo mismo lo admito en muchas ocasiones. Lo que sucede que a veces, en ciertos momentos, se me van las ganas de hacer algo o de seguir en algo, y simplemente lo dejo que siga su curso solo, sin intervenir. Quizá esto sea malo, no lo se. Pero hasta ahora, no puedo decir que me haya ido mal del todo. ¿Podría haber hecho más en muchas ocasiones? Si, para que negarlo. Podría haber hecho mucho más, ser mejor, y llegar más lejos que el resto. ¿Pero para qué? A saber. De todas formas, nunca quise ser el mejor,ni destacar de entre el mogollón, nunca me gustó ser el centro de atención. Y en ciertos momentos, fue imposible evitarlo. Y sus consecuencias fueron... Consecuencias.

Quizá le doy muchas vueltas a las cosas, es verdad. Algunas veces me he definido como un come cocos de mi mismo. Y muchos asuntos me han dicho ya que los olvide, o que no merece la pena seguirles dando vuelta, que no importan, que son pasados. Pero soy así, no tengo remedio... Y a veces no quiero tenerlo. Apenas soy capaz de dormir un par de horas seguidas, y menos veces me voy a la cama con sueño. Varias veces me quedo tumbado por la mañana más tiempo, simplemente porque no tengo nada que hacer, y para no estorvar en la medida de lo posible. Si, apenas duermo, aunque crean que trasnocho demasiado, y por eso estoy hasta el medio día en la cama.

Hay noches que ni siquiera deshago la cama, simplemente me tapo con el edredón nórdico. No merece la pena deshacerla. A veces me canso y melevanto, camino a oscuras, lo que varias veces me costó un tropezón con su caída. Otras veces me siento en el suelo, o jugueteo con cualquier cacharo que encuentre. Hasta que los pies se me quedan fríos.

Me encanta andar descalzo, la verdad. Sentir el frío del suelo es agradable. Este es el lujo que mepermito cuando todos duermen, salir al servicio descalzo y a oscuras, y volver. Una tontería, pero bueno, cada uno con lo suyo.

Hay días que cuando me siento, ya sea en el suelo o en la cama, pienso sobre mi. Lo que he hecho, lo que hago, lo que haré. Y cuando los pies se me quedan fríos, siento un vacío por dentro, más frío que el suelo, y más acogedor que las sábanas.

De todo lo que hecho hasta ahora, no puedo estar muy orgulloso. De lo que hago ahora, puedo estar contento, al menos intento hacerlo todo mejor, intento ser mejor. Y de lo que haré... A saber, no soy adivino, ni pretendo serlo. Si supieramos lo que nos va a pasar el día de mañana... ¿De qué vivirían esos timadores llamados videntes?

Bueno, dejaré las bromas a parte para otro momento. Cuando pienso en lo que he hecho hasta ahora, que es más bien poco, y aun menos lo que está bien, no puedo sentirme orgulloso. No me quedanamigos de la infancia practicamente, me cae bien. Pocas personas guardan buenos recuerdos de mi, y no me extraña. Empjar a alguien porque no te cae bien, no es un uen comienzo de instituto, y peor continuación el no mejorar eso.Y en cinco años un solo parte y una sola expulsión de clase, junto a dos castigos durante el recreo. Reconozco que era bueno, bastante bueno en lo mío. Aunque como he dicho, no es para sentirse orgulloso de ello. Hoy en día apenas cuatro personas pondrían la mano en el fuego por mí, y de todas ellas, nadie me conoce en persona. "Esperanzador, ¿verdad?", como solía decir Oscar cuando estaba a punto de caernos la bronca, y en el último instante nos librabamos. Que le vaya bien, se fuera donde se fuera.

De lo que hago... ¿Qué decir? Si nohago nada. ¿Comer y dormir? Si, puede resumirse así para ser breve. Comer, y dormir.

¿Y de lo que voy a hacer? Bueno, a saber. Algún plan hay, algunas ideas. ¿Perfectas? Posiblemente no, ¿pero quién pidió ideas perfectas? Nadie que yo recuerde. Aunque hay que reconocer que quizá hacen aguas por ciertos puntos poco reforzados. Siendo observadores y meticulosos, en pocos. Pero no dejan de ser pequeños fallos de planteamiento, que supongo que se pueden resolver. Aunque no se por qué a ciertas personas les molesta el que cambie de plan de futuro, ¿que más les da? Es mivida, y creo que puedo hacer con ella lo que yo quiera. Y si no es así... Que me lo demuestren con pruebas razonables y físicas, pues soy propenso a desconfiar de las palabras y de las teorías del "porque lo digo yo".

Bah... ¿Para qué pienso todo esto a las cuatro de la madrugada? "Y a mi que me cuentas maldito cerebro". La respuesta de mi teclado al ver que ya son y media. No, no tengo sueño, y no es raro. Ahora cuando decida un buen final para esto, apagaré este cacharro, retiraré los estorbos de la cama, y me tumbaré.

¿Por qué la gente tienda a opinar sobre las demás sin conocer sus propios defectos? Me parece que aunque conozcas tus propios defectos, no debes opinar mal de nadie, nibien. Las palabras, como dije, también son un arma, y como todas las armas, se pueden volver contra ti. Hay que medir bien las palabras en cada ocasión, y decirlas con cuidado, pues son una espada de doble filo que puede cortarte. Y algunos no lo aprenden ni a la de tres. Pero yo no soy maestro, no voy a dar lecciones. Ya hice durante mucho tiempo de licenciado, por llamarlo de alguna manera, y no acabó bien. Pero pudo acabar peor, asi que no me quejaré.

Quizá hoy también se me queden los pies fríos, y me invada ese vacío confortable. Pero es ahora, acabando esto, cuando me doy cuenta de que aunque en ciertas ocasiones las palabras de los demás puedan dañar, solo importa lo que uno sabe sobre si mismo, al fin y al cabo nadie va a conocerte mejor que tu mismo. Los demás están demasiado ocupados en pensar que pensaremos sobre ellos, como para pensar en nosotros.

Quizá todo lo que he hecho y lo que hago no haya sido ni sea bueno, pero estoy aquí por todo lo que hago y he hecho, y mucha veces es por eso que no duermo, por pensar en lo que hago y en lo que hecho. Pero aunque aveces me quiten el sueño los viejos recuerdos, yo soy yo. Se quien soy, se lo que quiero. Si todo fue lo correcto o no, al menos lo hice a gusto, y a conciencia, siendo bastante feliz en ocasiones. Y se que pocos podrán permitirse el lujo de criticarme por ello, y que menos aun podrán llegar a herirme.

Mi nombre es Iván, aunque a pocos le importe, y ya no pienso dejar que intenten fastidiarme por cuatro tonterías, o porque tengan un día aburrido. Se lo que hice, conozco mis culpas. Se lo que hago, y conozco mis defectos. Yo decido lo que haré, y sus opiniones me dan igual.

No busco ser perfecto, solo ser mejor, sin dejar de ser yo.

1 comentario:

  1. Pedirte que dejes de darle vueltas a todo, es como perdirle al sol que deje de dar calor, pero forma parte de ti, así eres y así serás, estas en tu derecho de ser como tu quieras ser, de hacer lo que tu quieras hacer, si te equivocas o no, solo el tiempo lo dirá, y aún en el supuesto de que te equivoques, incluso así, existe ese derecho.
    El que se vea libre de culpas que lance la primera piedra.
    Te llamas Ivan y aunque a los que no te conocen les cueste creerlo, no se puede ser mejor de lo que eres, hay que profundizar en tu interior para poder ver realmente tu esencia, y una vez la descubres te das cuenta de que hay poquisimas personas que lleguen a alcanzar una minima parte de lo que eres realmente.
    Los cambios les molestan porque te han enmarcado en un cuadro que no te corresponde, les descoloca que cambies porque no se esfuerzan en comprender la razón, es más facil criticar que preguntar y apoyar.
    Hoy voy a pedirte algo, algo que necesito para ser feliz... No dejes nunca de ser tu.
    Te quiero (K)

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