miércoles, 27 de abril de 2011

Ordenando la situación... (II)

"Tipo alto, serio, formal, educado. Distante, frío y paciente. Callado y pensativo, con un aura misteriosa e intrigante. Calculador, que no responde a provocaciones, que mide las consecuencias y que siempre aplica la cabeza. Fuerte y orgulloso, hábil y con espíritu. Inteligente y perspicaz".

Así me ven. Así me ve la gran mayoría del mundo que me rodea. He vuelto a levantar una muralla infranqueable a mi alrededor, a través de la cual nadie verá nada. Solo ven lo que aparento, que sigo bien, que nada me afecta, que soy una jodida piedra. Ven lo que aparento, no se molestan en mirar más allá. Mejor, un punto a favor para mi infranqueable defensa. Con esto presiento que estoy volviéndome a encerrar como tiempo atrás, pero ahor ame da lo mismo, es el único medio que veo para no tocar fondo, si como dije, no he llegado ya.

Realmente no se que es lo que quiero hacer ahora mismo. Más que intentar ordenarme mentalmente, estoy formándome un amyor caos, pues están aflorando varios recuerdos de manera desordenada. Son recuerdos de situaciones variadas, buenos y malos, de distintas personas. Algunas de las personas que recuerdo, pagarían por verme ahora mismo así, de este modo. Y otras tantas, nunca pensarían que hubiera podido llegar a este punto. Y me parece que muchas menos personas de cuantas conozco, estarían dispuestas a darme la mano. Quizá... Dos personas, como mucho.

El día de la selectividad se acerca, y realmente aun sigo sin saber que hacer después de todo. Pienso que no sería del todo malo sacarla. Para algo más sirve, la verdad, aunque no tenga nada claro. Y decida seguir estudiando o ponerme a trabajar, es algo más que tengo ahí para alguna ocasión. Si alguna vez se presenta una ocasión, porque lo que se dice buscarlas...

Siempre que he intentado tomar parte activa en la vida, he acabado quemado. No hay excepciones. Se me damejor esperar a que vengan las cosas. Al menos cuando las cosasvienen por si solas, no acaban tan mal. Aunque a decir verdad soy impaciente. Y dudo uqe pueda esperar a que las cosas vayan viniendo por si solas. Porque también dudo que vayan a enir las cosas por si solas.

Cambiando de tema, o quizá no, son varias las cosas que he aprendido hasta el día de hoy. Si no arriesgas, no pierdes. Pero tampoco ganas. Si arriesgas puedes ganar, también puedes perder. Pero lo que si está claro es que sin arriesgar nunca ganarás. También, que medir demasiado las consecuencias provoca que pierdas oportunidades, o tiempo. No es bueno pensar mucho ni tampoco es bueno pensar de menos. Hay que pensar lo justo. Si alguien encuentra ese punto medio, que me lo diga.

Lo más importante de todo cuanto he aprendido hasta el día de hoy, es que si quieres a alguien de verdad, lo mejor es aferrarse a esa persona, y no soltarla por nada del mundo. Pase lo que pase, todo pierde importancia. Pienso que no hay que dejar a esa persona nunca, aunque eso conlleve darle la espalda a muchas cosas, o a meterte en situaciones incómodas. Es lo que mejor he aprendido, y el único ocnsejo que puedo dar, aunque no sea un consejo pedido, ni aunque en darlo me vaya la vida, considero que es algo obvio pero que a veces viene bien recordárselo al resto del mundo. Estar con esa persona y no dejarla marchar.

La conclusión que alcanzo a divisar de todo esto, es que vuelvo a estar como hace unos años: encerrado en mi mismo, sin ganas de nada en concreto, pero con intenciones de hacer algo, aunque no sea una intención muy fuerte. Si esto es bueno, es malo, es lo adecuado, si estoy equivocado y no hay que volver a esto, solo el tiempo lo dirá, dándome otro porrazo en las narices que acabe conmigo finalmente.

"Tipo alto, serio, formal, educado. Distante, frío y paciente. Callado y pensativo, con un aura misteriosa e intrigante. Calculador, que no responde a provocaciones, que mide las consecuencias y que siempre aplica la cabeza. Fuerte y orgulloso, hábil y con espíritu. Inteligente y perspicaz".

Así me ven, y así me verán.

1 comentario:

  1. Lo que ella hubiese querido es que sigas adelante con tus sueños y que seas feliz, como tu mismo has dicho la vida sigue por doloroso que eso sea, y siendo ella como era es lo que más desearia, que fueses feliz aún sin ella, no faltarás a su memoria por alcanzar tu felicidad, al contrario... la honrarás, ya que el único proposito en su vida era hacerte feliz.
    Un saludo

    ResponderEliminar