jueves, 6 de agosto de 2009

El hombre de Hielo


Eso soy, Un hombre de hielo. No se cuando ni como cambié. Solo sé que fue por necesidad. Había cosas que no podía enfrentar con sentimiento o razón cálida. Por ello, me ví forzado a dejar de lado la razón logica y correcta junto a los sentimientos que nublaban el juicio. Poco a poco los fui dejando más de lado, y más, y más... Hasta llegar a no sentirlos. Las cosas sucedían, yo las veia y enfrentaba, pero no las sufría ni las vivía. Simplemente, como hace el hielo, deja que impacten las cosas contra el y que poco a poco resvalen dejando paso, o esquivándolas sutilmente. Poco a poco fui más y más hielo, convirtiéndome así una enorme y pesada roca fría, áspera, inexpresiba, y cortante en sus bordes.

Qué error más grave podía cometer ya, pues no me percataba de cual era más grave o cual más leve, solo veía actos y consecuencias. Sin sufrirlas o vivirlas. Lo que pasara, pasaba. A mi no me afectaba. Salí del paso, y de la situación que requirio revestirse de hielo. Pero el hielo ya era parte de mí, se había anclado a mi forma de ser y de mi yo más interior. Y pensandolo friamente, el hielo ayuda en ocasiones. Pues practicamente no pueden dañarte ni herirte, pues no sientes. Pero tampoco sientes las alegrías y felicidades. Pues el hielo es inmutable en su habitat natural.

En cierto modo, me alegro de ser de hielo, pues de cierta manera fortalece a uno mismo. Por otra parte, no es agradable ser hielo, pues cuando este se derrite, sientes todo de golpe, y ves todo lo que no aprovechaste, o las decisiones mal hechas. Pero lo bueno del hielo, es que nunca te arrepientes de lo hecho. Lo hecho hecho está, y no hay más. ¿Para que comerse la cabeza con cosas que ya están decididas?

Mirándo hacia mí, el hielo me ha dejado más cosas buenas que malas. Me hace ser frío, y puedo dañar cuando sea necesario. Acalla los sentimientos, lo que me aclara la razón. Hace que las nubes mentales caigan por su peso, lo que permite que pienses mejor. hace que tu piel se endurezca, lo que a la vez endurece tu carácter. Hace que solo puedas continuar, lo que nos deja independientes. El hielo hace muchas cosas, si sabes mirarlo bien.

Veo victorias donde los demás ven derrotas, esperanzas en donde los demás ven muerte, ventajas donde los demás ven todo perdido. Veo siempre claro, y con razón, sacando beneficios de todo, aunque los demás no puedan verlo. Soy capaz de vislumbrar una luz en medio de la oscuridad más grande, aunque los demás ni con linternas avancen. Soy capaz de seguir hacia adelante aun cuando cargo a mis espaldas a todos los demás que no quieren que avance, o que me retienen. Es lo bueno del hielo, no te pueden atrapar con las manos, y mucho menos con las palabras. No pueden herirme, y por ello no dejo de luchar. Que se compren picadoras de hielo, solo así podrían ofrecerme una lucha digna.

Con el hielo poco a poco me convertí en un ser solitario, despreciado por unos, admirado por otros, y temido por algunos. Me gustaba esa sensación. Me gustaba pasar por delante de ellos, y escuchar como murmuraban a mis espaldas, sin atreverse a dirigirme la palbra, por miedo, o respeto. Esa situación, también me daba seguridad, pues sabía uqe nadie osaría levantar la mano contra mí. Pocos lo hicieron, y quién lo hizo, no tubo más oportunidades para hacerlo.

El hielo me otorgó fuerza, y solo caigo ante una fuerza superior a la mía. Me otorgó claridad de pensamiento. Me otorgó orden en el corazón. Me otorgó muchas cosas. Quizá porque supe ver lo bueno de ser de hielo. No todo el mundo consigue ser de hielo, ni a todos les viene bien. Y quienes son de hielo, a algunos los destroza, a otros no les muta, y a otros nos hace mejores.

Pero lo que sí puedo afirmar, es que ser hielo no es bueno, no es grato, no es reconfortable, y tampoco es sano. Ser hielo hace que te pierdas en un laberinto mirando hacia dentro de ti mismo como si de un espejo se tratase. Hace que te pierdas en ese laberinto...

2 comentarios:

  1. Mmmm...Ciertamente no pretendo ni quiero ser hielo nunca,por que no hay necesidad de que esquivar nada y no sentir nada.Pienso,que para ver las cosas con claridad tambien hace falta sentirlas,usar tu punto de vista tambien,lo malo es que hoy en día la gente o usa su punto de vista o usa uno lógico...Pero no ambos...No hace falta ser hielo para ver victorias donde otros no la ven,no hace falta ser hielo para que te respeten.Sin embargo,cada uno tiene una forma de ver las cosas,la tuya,de cierta forma,solo de cierta,me gusta.

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  2. Llevas toda la razon, hay que admitirlo. Como ya dije, no esque sea de agrado ser hielo, por las razones ya expuestas. A parte de que dejas pasar muchas oportunidades y momentos que podrian haber cambiado la vida.Pero yo, no se si queriendo o no, fue en lo que me converti. Se que no es el mejor de los metodos, pero en aquel entonces era lo unico quepodia hacer. Quiza me arrepiento, y por otro lado no.

    Supongo, que como todo en la vida, tiene su lado bueno y su lado malo.

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