Wo... Medio año y un mes ha pasado ya desde el 14 de Octubre de 2009, cuando por desgracia mi ordenador murió, y al recuperarlo, unos días antes una tormenta tuvo la fortuna de quemar el cableado eléctrico. En España se trabaj con rapidez... Muchas veces he pensado que diría cuando realizara otra entrada aquí, y muchas veces me quedé en blanco, asique a improvisar.
Aunque me ha venido bien este periodo de pausa que he utilizado para reflexionar. Me di cuenta de que llevaba dos años frenéticos sin pausa ni descanso, procurando estar siempre ocupado para no pensar en los cargos que pensaban en mi conciencia aunque yo no los percibiera. Descubrí que había cosas que aunque no lo admitiera me habían jodido más de lo que yo creía, y un mes antes de estropearse mi ordenador digamos que pasé lo peor, que también pasé y amontoné en un oscuro rincón de mi fondo. Pero ha llegado la hora de afrontarlas, o eso creo.
Algunas serán muy fastidiadas, más que nada porque son problemas con personas que nome quieren ver ni en pintura, pero yo quisiera arreglar un par de puntos oscuros, sin intención de recuperar nada. Pues con ciertas personas sucedió algo que me di cuenta mientras leía un libro, La venganza de Gilead (os lo recomiendo, está muy bien), en una conversación en la que un bárbaro norteño hablaba con uno de los elfos del grupo. El elfo le preguntó sobre sus amigos,a lo que el bárbaro respondió que no tenía, aunque los había tenido. El elfo quedó sorprendido, y preguntó cómo y por qué de aquello, pues el bárbaro era de noble fondo y amable apra con los demás. Y el bárbaro, rudo pero no imbécil, suelta una frase que en mi mente esclareció una de las causas con algunas personas: la guerra tiende a limitar la duración de las amistades.
También había varios asuntos más que afortunadamente creo haber esclarecido. Al menos ya no siento su peso. Mi actitud no era la adecuada, pero de todos modos ser frío se ha metido en mí hasta el fondo, y ya no puedo evitar como soy: difícil de conocer, de entablar amistades, de poca expresión, reservado y silencioso, independiente y preferente del silencio y la soledad. Digamos que ahora me gusta ser como soy, pues me ha hecho ser lo que soy. Los que sembramos vientos, estamos obligados a recoger tempestades. Asi pues soy un cazador de tornados.
Quizá no he sido una buena persona, y mucho menos un ejemplo a seguir. Y tampoco he destacado en algo. Soy de los que saben algo de todo, pero no son buenos en nada. Quizá podría destacar en escuchar el silencio. Se me da bastante bien.
Pero, en fin. Aquí vuelvo, pues dicen que las malas hierbas nunca mueren. Vuelvo a causar pesadillas y tormentos... Y alguna que otra risa si puedo. He de admitir que he extreñado a muchas personas.
María, si yo fuera un sol la tierra estaría en llamas. Soy más como una sombra ígnea, de las que parecen apagadas, pero queman las manos >_< Ian, amigo, yo también te he echado de menos, espero que no haya habido revueltas cucarachiles en mi ausencia Ò_ó
miércoles, 5 de mayo de 2010
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