Bueno. No se por qué la gente tiene la capacidad innata de intentar desmotivar a los demás. Nunca están a gusto. Nunca les parece bien. Vaya. Y de todas formas, ¿quién les ha pedido su opinión?
Se creen libres de opinar sobre todo, se entrometen aunque no les pidas opinión, creyendo saber que es lo mejor para ti. Que si esto, o a lo mejor lo otro. ¿Cuándo les pedí su opinión? Nunca. Cuando quiero opiniones, la spido, pero cuando busco informarme, quiero que me den información, no opiniones. ¿Acaso no saben diferenciar estos dos simples conceptos, siendo tan listos como creen ser? Y lo mejor de todo, es que si dices que no has pedido opinión, se enfadan. Vaya, les gusta meter las narices en todo, pero no que se las rompan de un revés. Hipócritas.
Lo curioso es que la mayoría me ha dicho exactamente lo mismo, personas que me han dicho las mismas palabras, y que no se conocen. ¿Será verdad lo que dicen? ¿Tan bien se me puede llegar a conocer? Mandarlos a la mierda no es una buena técnica, he de reconocerlo, pero es que nunca he pedido su opinión, y es que me da exactamente igual lo que ellos piensen. Si ya lo tengo decidido, ¿quién mierda son ellos para intentar detenerme?
Nunca han sido nadie, y ahora lo seguirán siendo. Nunca les ha hecho gracia todo lo que he hecho, no gran cosa hasta ahora. Si hacía esto, mal, y si hacía aquello, igual. Nadie dijo que las cosas eranfáciles, ¿por qué me decís entonces que será difícil? Si todo en la vida fuera fácil, todos tendríamos todo.
No lo entiendo. No busco que todo el mundo esté de acuerdo en lo que hago, es imposible. Ni tampoco que todos lo aprueben. Pero es que tampoco busco sus opiniones, que además nunca me han importado. Si no les gusta, al menos, podrían cerar esa boca tan grande que tienen para algunas cosas, y que para otras no la abren. Si no les gusta, que al menos no intenten desmotivarme.
Y lo peor quizá es que son personas en las que creías quienes intentan desmotivarte. Y quizá eso es lo que más fastidia, que aquellos que creías uqe se iban a alegrar por ti, como tu lo haces por ellos, intenten apartarte de ese camino que quieres recorrer. Y no una vez, ni dos. Tres, cuatro, cinco,... Aun tengo que aprender mejor en quién depositar mi confianza. Está claro que no todos son de fiar.
lunes, 7 de febrero de 2011
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