domingo, 27 de febrero de 2011

Suposiciones.

¿Qué se supone que debo hacer en situaciones como estas? ¿Qué se supone que hay que hacer cuando no sabes nada de la persona que más quieres en este mundo desde hace semanas? ¿Qué se supone que hay que hacer?

No puedo decir que me encuentre bien. No en esta situación. Ya son tres semanas sin saber nada, y cuando el único medio de contacto que puedes tener falla... ¿Qué sucede entonces? Supongo que tendré que viajar si esto sigue así, pues duele no saber nada. Con quien se supone que debo hablar, quien se supone que va a escucharme cuando nadie más lo hace,...

Si, duele. Y aunque pueda soportar el dolor físico, no puedo soportar el dolor interior. Es abrasador y recurrente. Y hasta ahora las cosas no han ido a mejor, pues la situación es la misma, y para otras cosas ha empeorado la situación. No se que hacer. Pero no voy a poder esperar por mucho tiempo más si esto no mejora.

Cuando no sabes nada de una persona a la quieres siempre quieres pensar que está bien, como quiero pensar ahora, aunque siempre se pasan otras ideas por la mente, ideas que no agradan. Esperas que esté bien, y buscas soluciones sencillas a la causa. Eso tranquiliza un poco, pero no por mucho. Y aunque tenga que ir puerta por puerta preguntando y buscando... Iré.

Y por otro lado, las personas en quienes confiabas, se muestran distantes. Les hablas, y te devuelven tu propio eco. Les pides ayuda directamente, y se van. Al rato vuelven, como si no hubieras dicho nada. ¿Se supone que esto es la amistad? Entonces diré, que la amistad apesta, pues ya me ha defraudado varias veces. Nadie es perfecto, y cuando tienes un amigo conoces sus puntos positivos y sus puntos negativos. ¿Pero de que vale conocerlos, si cuando realmente, y directamente, sin rodeos, cuando le spides ayuda, no hacen ni dicen nada? Les ayudas cuando te lo piden, les haces los favores que puedes... Para nada... Y siempre de quien menos te lo esperas. Esto también duele, y ya no recordaba cuanto. Mantener amistades, definitivamente, no es lo mío.

Y... puf. Ojalá mañana las cosas comiencen a cambiar, vuelvan a su cauce. Quiero que estos oscuros días, en los que no ha dejado de llover en tres semanas, pasen rápido y queden atrás, y, aunque me moleste y no pueda ver, quiero que lleguen ya esos día soleados de verano en Junio, en los que ya habré superado la selectividad y tu ya habrás terminado el curso, para al fin estar juntos, poder abrazarte, y no soltarte.

Tere, te echo de menos. ¿Dónde estás?

1 comentario:

  1. Ivan pasate por mi blog por favor, lo siento no se me ocurre otra forma de decirtelo.

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